Visita el sitio web de Guatemala Green
El sueño de la alternativa energética
La idea de dos guatemaltecos de hacer biocombustible busca aportar un beneficio al país con una opción más, que sustituya la crisis originada por los precios de los combustibles, apostando por un ahorro económico y un cuidado ambiental.
El proyecto piloto cuenta con el apoyo económico de la Embajada de Suiza por US$25 mil, con lo que se compró el equipo necesario para montar en la finca Florencia la planta generadora.
Karen De la Rosa
Mario Molina, coordinador del proyecto Biodiésel Antigua Guatemala, muestra las pruebas del aceite reciclado luego del proceso para convertirlo en biodiésel. Alternativa energética que ya utiliza en sus vehículos la comuna antigüeña y las obras sociales del Hermano Pedro.
Los niños juegan a ser inventores, juego que muchas veces se convierte en sueño y en pocas ocasiones se vuelve una realidad. El ingenio para ponerlo en práctica no se hace esperar y en algunos lugares de la casa, como la lavandería, son ideales para poner en marcha el proyecto.
Así ocurrió con Mario Molina y Alejandro del Valle, dos guatemaltecos que aunque ya no son niños decidieron ser inventores y obtuvieron biodiésel.
Todo inicia en la lavandería de la casa de Alejandro, lo único que tenían a su alrededor era una mesa, una pila y una pequeña lavadora.
Mario recuerda que obtuvieron el aceite ya utilizado de un restaurante para combinarlo con alcohol y metóxido (un químico) que hace la reacción para producir biodiésel.
Con el tiempo compraron una estufa y consiguieron unas batidoras antiguas, La mezcla no salió a la primera prueba, pero seguimos intentando , comentó Mario, quien recuerda que la primera prueba la hicieron con una bomba de agua ubicada en una finca de un amigo, teníamos nervios porque no sabíamos si funcionaría o tendríamos que pagar la bomba , la sorpresa fue que sí funcionó , se hizo evidente con el uso del biodiésel, las emisiones de humo negro fueron desapareciendo y la bomba no tuvo problemas en su sistema.
Pero ambos sentían que no era suficiente, ya que buscaban un proyecto de beneficio social que llevará a Guatemala a incursionar en un tema que, a nivel mundial ya era conocido.
Surge así la idea de Biodiésel Antigua Guatemala. Un proyecto piloto que cuenta con el apoyo económico de la Embajada de Suiza por US$25 mil, con lo que se compró el equipo necesario para montar en la finca Florencia la planta generadora, la cual funciona desde el 2007. La Municipalidad de La Antigua Guatemala, que es quien consume el producto, compra los insumos para producir el biodiésel que son alcohol, catalizador y filtros. Se entrega el combustible para que la flotilla completa de vehículos entre picops, camiones pequeños y grandes, maquinaria pesada, tractores, y retroexcavadoras lo utilicen. A criterio de Vitelio Contreras, de Medio Ambiente de la Municipalidad antigüeña, el beneficio de este proyecto se refleja en la economía de la comuna, ya que se economiza un 50% de la inversión en combustibles, el consumo varía, pero antes utilizamos Q30 mil para compra de diésel y con este proyecto solo gastamos Q15 mil , indicó Contreras.
Mario, recuerda la expectativa de las autoridades municipales y de los pilotos de dicha institución cuando hace cinco meses iniciaron a usar el biodiésel, hoy, se produce un promedio de 400 galones semanales, gracias a la ayuda de más de 100 hoteles y restaurantes de la capital y de La Antigua Guatemala, quienes en su mayoría donan el aceite utilizado.
Interrogantes
Pero las preguntas nunca faltan ¿Daña el carro?, ¿qué efectos tendrá en el sistema?
La conversión es de uno a uno, por cada galón de aceite se obtiene uno de biodiésel. Este es comparable con el diésel en un 90% y no es necesario hacerle ninguna modificación al vehículo. El biodiésel es un solvente por naturaleza , es un combustible mucho más limpio, manifiesta Mario y lo que hace es limpiar el sistema de combustión e inyección de los vehículos. Se recomienda iniciar con un 10 % de combinación en el vehículo y cambiar periódicamente el filtro de combustible para que todos los restos o suciedades del diésel de petróleo no se acumulen y hagan fallar el vehículo.
Existe una hipótesis acerca de los carros que usan ésta alternativa energética en torno a que si el vehículo disminuye su fuerza (potencia). Según Mario, sí existe una disminución mínima en la fuerza del motor pero se recupera al momento de la lubricación del mismo.
Para los ecologistas como Karen Aguilar de Fundaeco, todo lo que es biocombustibles debe ser revisado. Además es importante distinguir una producción de biocombustibles y otra es el reciclaje de aceites que se utilizan en restaurantes, En este caso nosotros no tenemos postura contraria, porque se están utilizando aceites que normalmente se desechan en los desagües y se están empleando en lugar de los combustibles fósiles , así que es a favor la postura , indicó Aguilar.
Molina afirma que el objetivo de su proyecto es crear una conciencia ambiental “de no tirar el aceite por los drenajes o desagües”; con lo que se eliminaría la contaminación en los mantos friáticos y las aguas a nivel nacional, y en este caso la de La Antigua Guatemala, va menos contaminada a los ríos y lagos. Además, al utilizar biodiésel las emisiones de los vehículos se reducen hasta un 80%.
Lo que inició como un juego de niños en una lavandería de casa es hoy una realidad y no descartan los inventores que a futuro este proyecto piloto sea una opción que ayude a los guatemaltecos a paliar la crisis que actualmente se vive por el alza en los precios de los combustibles.
Proceso
Se recolecta en restaurantes y hoteles el aceite utilizado
Llega a la planta y se almacena
Se analiza la calidad del aceite
Se almacena en dos tanques grandes donde ya se mezclan los aceites que pasan las pruebas de calidad
Pasa al procesador, acá hay dos etapas:
El aceite y su elevación de temperatura
Mezcla de alcohol con un catalizador
Se lava con agua
Pasa un filtro para su entrega final.

Lucha Constante por Mejorar el Medio Ambiente
Litegua Explora Uso de Biodiesel
En seis meses podrían comenzar a incorporar la utilización de biocarburantes en su flota de buses de pasajeros.
Jessica Gramajo, Siglo 21 | jgramajo@sigloxxi.com
En la búsqueda de la eficiencia y el ahorro, la empresa de transporte extraurbano Litegua encontró un nuevo modelo de combustión para sus vehículos: el biodiésel.
La idea surgió el año pasado, cuando el precio del petróleo comenzó a subir e impactó en los combustibles, explica el gerente general de Litegua, Mario Godoy. El ejecutivo comenta que comenzaron a buscar otras alternativas y muchas empresas de diverso tipo presentaron sus productos, pero no los convencieron.
“Cuando nos hablaron del biodiésel tuvimos temor, pues siempre se ha dicho que puede dañar el motor de los vehículos”, dice. No obstante, decidieron probarlo. La idea emprendedora comenzó desarmando el motor de un microbús que transporta turistas desde la ciudad capital hacia Antigua Guatemala para iniciar con el plan piloto, el cual ya lleva seis meses. “Lo limpiamos para quitarle todos los residuos de diésel”, recuerda el directivo de Litegua.
Godoy afirma que cuando el precio del diésel tocó su techo más alto, ellos se ahorraban unos Q10 por galón. Y aunque ahora no están teniendo ningún beneficio económico directo, consideran que los resultados se reflejarán en la vida útil del motor del automóvil, pues hasta la fecha el combustible natural le ha dado una mejor lubricación y desempeño al Kia Pregio, modelo 2005, que están usando en el experimento.
Forman alianza
Uno de los impactos más grandes que Godoy considera importante, es la alianza estratégica que conformaron con la empresa Biopersa, la cual elabora el combustible a base del aceite vegetal que desecha el restaurante del hotel Valle Dorado, el cual forma parte del grupo empresarial de Litegua.
Alejandro del Valle, presidente de Biopersa, explica que el apoyo conjunto radica en demostrarle a la empresa de transporte extraurbano los beneficios del combustible alternativo. Uno de los logros más importantes es que el vehículo que se está usando en la prueba no ha presentado problemas mecánicos. “Es probable que empecemos a utilizar el biodiésel en las camionetas Coaster en unos seis meses”, dice Godoy (lea Experiencia incomparable).
Sin oferta
No obstante, el problema fundamental es que, pese a que el biocarburante ofrece mayor rendimiento (se pueden recorrer aproximadamente 0.5 kilómetros más por litro que con el diésel), es que no existe una oferta tan elevada de biodiésel como para incorporar el uso de este combustible en todos los buses de Litegua. Es por ello, dice Godoy, que se han buscado otras opciones, pues “ni con todo el aceite vegetal de los restaurantes del país podría satisfacerse la demanda de sus vehículos”. Esa circunstancia los ha hecho buscar en otros mercados como Europa, de donde ya han obtenido algunas ofertas.
Pero las pruebas no se quedan ahí. Walter Roque, jefe del departamento de electromecánica de Litegua, explica que han comenzado a experimentar con el hidrógeno, el cual consiste en ayudar al combustible con un poco de aire con base de hidrógeno y oxígeno, el cual enriquecería la mezcla y la haría más eficiente.
EXPERIENCIA INCOMPARABLE
“Si no me dicen que manejo un bus que camina con biodiésel no me doy cuenta”, dice Kevin Bobadilla, piloto del microbús en evaluación.
¿Cómo ha sido su experiencia?
Excelente. Uno de los primeros cambios que sentí fue el olor, pues con biodiésel es más agradable. Además, la potencia ha mejorado un poco; incluso no tengo problemas para subir cuestas como lo tenía cuando usaba diésel.
¿Cree que se continuará usando esta nueva alternativa?
El biodiésel es el futuro de los combustibles. El vehículo ya no hace ni ruidos extremos como los hacía antes, pero lo que más me agrada es que estoy evitando el efecto invernadero, el cual provoca el calentamiento global, ya que no se emiten gases tóxicos.
Biodiesel en Antigua Guatemala
PROYECTO: El proyecto Biodiesel de la Antigua Guatemala empezó en la lavandería de la casa del biólogo Alejandro del Valle, haciendo pruebas con una batidora y una estufa… Alejandro y Mario Molina terminaron por estandardizar una metodología de elaboración minuciosa del biodiesel a partir de aceites quemados. La Embajada de Suiza apoyó el arranque del proyecto con un aporte financiero de 25 000 dólares y los aliados estratégicos la municipalidad de Antigua y el Hospital de Obras Sociales del Hermano Pedro permitieron la aplicación del proyecto, utilizando el biodiesel en sus vehículos. Hoy participan 190 restaurantes de Antigua Guatemala y de la ciudad capital para proveer la materia prima y permitir así el reciclaje del aceite quemado: la mayor parte regala su aceite para apoyar la iniciativa, algunos lo venden a un precio muy bajo. Se producen alrededor de 320 litros cada hora a un ritmo de cinco tandas diarias en una maquinaria danesa adaptada para la fabricación de grandes cantidades. Se analizó el biodiesel según las normas en vigor para el biodiesel en Europa (en Centroamérica la legislación para la regulación del biodiesel sigue pendiente) y el producto elaborado en Antigua respondió a todos los criterios de calidad. Los camiones de la municipalidad carburan con B100 desde febrero del 2008. Llevan un control de calidad y un mantenimiento estricto tanto del biodiesel como de los vehículos. La idea es que el proyecto se pueda replicar en los demás municipios de Guatemala y de latinoamérica. Alejandro del Valle y Mario Molina formaron una empresa de desarrollo de tecnologías sustentables y manejo de residuos BIOPERSA. Chequen su página, la documentación sobre el biodiesel es muy sólida.
La Idea de Alejandro
En el jardín de su casa comenzó a recolectar el aceite usado de la cocina, y en la lavandería realizaba las pruebas para convertirlo en biodiésel. Pero su proyecto dejó de ser un experimento para convertirse en una planta de producción de energía renovable que provee de combustible a los vehículos de la municipalidad de La Antigua. Y la historia no termina allí.
Tengo una idea
¿Cómo convencer a la gente de que el aceite usado de cocina puede transformarse en un combustible para mover carros y que al momento de la combustión este contamina menos? No es fácil, comprobó Del Valle, de 34 años, varias fueron las cejas levantadas con escepticismo o las carcajadas ante su increíble explicación de mover un auto con el aceite que había servido para freír papas, pollos o churros.
“En otros países es toda una industria la recolección y transformación de grasas vegetales usadas en la cocina, aquí no, primero hay que educar sobre el tema”, cuenta él. Su estrategia al principio consistía en frecuentar restaurantes donde primero comía para generar confianza y luego hablaba con el propietario. A todos ellos les preguntaba qué hacían con el aceite que había utilizado para cocinar y obtenía una de dos respuestas: “lo tiro en bolsas a la basura” o “lo dejo ir por el drenaje”. Una cucharada de aceite contamina 100 litros de agua. “¿Cuánto habían contaminado hasta entonces con lo que habían tirado?”, les volvía a preguntar y se sorprendían del daño que provocaban.
Y entonces se animaba a pedir el aceite usado de sus cocinas que antes no tenía ningún valor para ellos. La actitud de los propietarios de restaurantes cambiaba y se tomaban el tiempo de colarlo y guardarlo.
Estaba convencido de que encontraría el apoyo para echar a andar una planta para convertir en combustible lo que recolectaba y guardaba en su casa. El jardín olía a fritura lo mismo que la lavandería, era su laboratorio de pruebas, donde arruinó batidoras y licuadoras de su mamá en cada ensayo. “En la casa nunca me dijeron nada, pero me veían raro, creo que se preguntaban qué iba a hacer con todo ese aceite y cuándo lo sacaría”.
Y mientras, cada semana se aparecía con más galones de aceite. Alejandro es el primero de dos hijos, vive con su familia en la zona 11 de la capital.
Al menos diez veces llegó a la comuna antigüeña para explicarles su proyecto a distintas personas en cada ocasión. Hablarles de los beneficios económicos para la comuna y para el medio ambiente. “No me daba por vencido porque pensaba que si mi familia no me creía, menos un alcalde que no me conocía. Todo era cuestión de tiempo”, pensaba.
Tenía contactos con la Embajada de Suiza en Guatemala para quien había trabajado algunos proyectos, le sorprendió lo bien que lo entendieron y le dijeron que sí al financiamiento casi desde el principio.
Biopersa produce entre 400 y 500 galones de biodiésel a la semana –apenas el 10 por ciento de su capacidad real, unos 5 mil galones semanales– que mueven 10 vehículos de la comuna. Son 6 picops que sirven para transportar materiales de construcción, 2 camiones de volteo y 2 tractores. “Por el momento no utilizamos biodiésel en los vehículos de la Policía Municipal de Tránsito (PMT), por la garantía de los mismos, pero en el futuro esos carros también se moverán con ese combustible”, asegura Antonio Palomo, concejal suplente y encargado de la Comisión de Medio Ambiente de Antigua Guatemala. Y es que algunas piezas de motores diésel se deterioran más rápido con biodiésel, aunque el fabricante ya lo considera en sus nuevos modelos.
¿Que si es rentable producir biodiésel? Sí lo es. “Nuestros costos se mantienen a los precios actuales del diésel y con algo más, los niveles de contaminación por emisión de gases son realmente bajos”, compara. Los carros movidos con biodiésel huelen como si de cerca cocinaran pollo o papas fritas.
Un camión multiusos
Que los suizos creyeran en la idea de Del Valle fue como destrabar el engranaje que en adelante movería las piezas de una gran idea.
Al principio él iba y venía en su viejo jeep con el aceite que recolectaba, pero crecieron en oferta. En poco tiempo convencieron a los propietarios de más restaurantes –168 en total– de venderles o regalarles su aceite usado. En Biopersa necesitaban algo más grande para transportar todo aquello, pero, ¿cómo pagarlo?
“Con publicidad”, se le ocurrió. En septiembre, Biopersa adquirió un pequeño camión, el furgón está dividido en cuadros que anuncian hoteles, restaurantes y laboratorios clínicos de la ciudad colonial. Cada cuadrito significa dinero (entre Q200 y Q400) para pagar mes a mes el camión.
Un día visita restaurantes de Antigua Guatemala y otros tres viaja a la capital, como cierta mañana de miércoles de diciembre. Su jornada comenzó en el restaurante Patsy, a un costado del Palacio Nacional de la Cultura. Recogieron 5 canecas (25 galones) de aceite. “Venimos 1 vez por semana a este restaurante porque reúnen una buena cantidad, pero en otros llegamos una vez al mes”, explica Pedro Morales, asistente técnico del proyecto. El Café de Imeri les proveyó esa mañana 1 caneca de aceite y en las oficinas centrales de Chévere recogieron 900 libras de manteca vegetal, unos 120 galones. Y así en otros restaurantes.
Fuente: La Idea de Alejandro en elPeriódico.
Presentan plan para fomentar biodiésel
Cuatro estudiantes de Mercadotecnia de la Universidad Rafael Landívar (URL), con apoyo de la Municipalidad de La Antigua Guatemala y el Proyecto Biodiesel Antigua Guatemala, se aventuraron en las calles empedradas de la Ciudad Colonial para realizar su Práctica Profesional Supervisada, la que culminó con la propuesta de un plan de márquetin para apoyar el del proyecto de biodiésel en ese lugar, a la vez que servirá para informar a los vecinos acerca de las bondades de ese combustible.
Diego Estrada, coordinador del equipo de estudiantes, explica que el trabajo les fue asignado como parte de los ejes transversales de la URL que apoyan al medio ambiente, y su objetivo es “dar a conocer el proyecto.
Continuar leyendo
Se buscan ideas brillantes/Revista América Economía
El viento que encrespa y festonea de blanco las aguas del lago Nahuel Huapi, frente a la ciudad argentina de Bariloche, es una molestia para los turistas. No para el ingeniero Hugo Brendstrup que calcula mentalmente su potencia. “Estos vientos de velocidad alta y turbulencia de la Patagonia hacen que un molino eólico diseñado para operar en España o Dinamarca unos 20 años, acá se desgaste en nueve”, dice. Por ello, un equipo de más de 15 expertos de Invap Ingeniería S.A. trabaja en el diseño original de un aerogenerador de 1,5 MW que tenga, por ejemplo, un sistema de detención que funcione con nitrógeno líquido, para parar el molino si se sobrepasan las condiciones extremas.
En el desierto de Sonora, en la otra punta de América Latina, casi en la frontera con Arizona, la poca brisa apenas mece el chaparral árido. Pero allí un grupo de ingenieros de la empresa Petrosun ya imagina la forma que tendrá el seudo lago artificial que formarán con 1.000 estanques de 80 metros de largo por 14 de ancho. No para crear vientos y levantar ejércitos eólicos, sino para “sembrar” y cosechar microalgas y convertirlas en 9.000 millones de litros de combustible.
Continuar leyendo
Comuna antigüeña utiliza biodiésel en Siglo XXI
Por las calles de la Ciudad Colonial transitan 10 vehículos municipales que funcionan a base de biocombustible.
Desde las primeras horas de la mañana, hasta que finalizan las actividades diarias de la comuna en Antigua Guatemala, hay 10 vehículos municipales que recorren toda la ciudad movilizados por biodiésel, el cual utilizan desde hace 2 meses.
Continuar leyendo
Biodiesel Antigua PRENSA LIBRE
Vehículos de la municipalidad antigüeña funcionan con biodiésel producido en el Proyecto Biodiésel Antigua Guatemala.
En la fotografía, personal recolecta aceite usado en cocinas.
Antigua Guatemala. Por el encarecimiento de productos derivados del petróleo, y los efectos ambientales que causa la quema de combustibles, la municipalidad y una empresa privada instalaron una planta de procesamiento que utiliza aceite quemado como materia prima de biodiésel, una alternativa energética.
Por Walter Sactic, Antigua Guatemala, Sacatepéquez/Prensa Libre.





